Literatura y Mediana Edad

Luna, Félix (1925-2009)

Félix Luna Félix Luna es autor de más de una veintena de libros. Había nacido el 30 de septiembre de 1925 en Buenos Aires, pero su familia era oriunda de La Rioja. De familia radical, su abuelo fue fundador de la Unión Cívica Radical (UCR) de La Rioja y su tío, Pelagio Luna, fue el primer vicepresidente electo en elecciones en el país, cuando acompañó en la fórmula de 1916 a Hipólito Yrigoyen. Entre sus principales libros pueden nombrarse Yrigoyen (1954), su primer obra; la Breve historia de los argentinos (1993) y su monumental trabajo de diez tomos Historia integral de los argentinos. Otros de sus títulos más leídos fueron Argentina: de Perón a Lanusse (1973) y Soy Roca (1989), en el que desentraña la polémica figura de Julio Argentino Roca.

Expandir Biografía

Falucho, como le decían sus amigos, fundó y dirigió hasta el día de su muerte la revista Todo es historia, un faro de consulta obligada para generaciones de historiadores argentinos, que ha sido publicada desde 1967 hasta la fecha de manera ininterrumpida. Apasionado por los ritmos folklóricos y por la poesía, escribió con su pluma varias canciones, entre ellas las que componen el disco Navidad Nuestra (1964), Mujeres Argentinas (1969) donde el hit fue su canción Alfonsina y el mar y Cantata Sudamericana. Su pasión musical le había valido un premio de la Academia del Folklore de la República Argentina, que le entregaron en la legislatura porteña el pasado 3 de noviembre.

Otoño porteño

Pocas sensaciones son tan placenteras como la que significa caminar sobre un colchón de hojas secas, sintiendo el ruidito de las que se rompen a nuestro paso. Es una de las dádivas del otoño, entre las muchas que ofrece la estación.

Señalemos que en nuestra región pampeana la prevalencia de árboles de hojas perennes, como el eucaliptus o el paraíso, desdibuja el colorido del otoño. Pero hay que ver lo que es Mendoza o Bariloche en esta época: la orgía de colores de sus arboledas, los contrastes cromáticos que ofrece su paisaje.

Las hojas secas que cubren la tierra en otoño no son la única ofrenda de esta estación, que suele ser apacible y de temperatura templada. Hablo del otoño normal, no el de los últimos años, cuando la naturaleza parece haber enloquecido. Pues, sin duda, se trata de la estación más pintoresca y contrastante con una idea de muerte y resurrección que es única. Porque las llamadas "hojas muertas" no son tales; tienen una vida cuando se transforman en abono a medida que se incorporan a la tierra.

Estación serena, colorida y de suprema belleza, el otoño se coloca entre el fervor excesivo del verano y los repeluznos del frío del invierno. Es como un pórtico de las estaciones extremas, como una lección de ecuanimidad y de belleza. Aprovechemos sus tres meses de duración como una ofrenda de la naturaleza a los habitantes de este pedazo del planeta.

La Fundación Travesía se siente honrada y agradecida al Doctor Félix Luna por haber autorizado la publicación de este relato breve de su autoría en nuestro website.

Desde el 5 de noviembre de 2009 vamos a recordarlo como uno entre aquellos grandes argentinos que nos trasmitieron la tradición, no sólo a través de su trabajo científico sino fundamentalmente a partir de su compromiso con la vida.